TAREA 11 EDUCACIÓN LÍQUIDA.
MARÍA DE MONTSERRAT GHENO HEREDIA
MEB CÓRDOBA - 2
“La fluidez y liquidez son
metáforas adecuadas para entender la fase actual de la historia de la
modernidad”, los retos que enfrentamos ante la incógnita que plantea el futuro
para todos, supone un desafío a nuestros hábitos, costumbres y capacidades que aprendimos
para "surfear" los escoyos del camino del día a día pero que ahora son tantos los
caminos que no se sabe qué dirección tomar, a donde hay muchos caminos hacia
diferentes direcciones que no se sabe cuál se desea transitar.
El autor dice que en este siglo, se esta luchando, intentando, por todos
los medios de entender cómo establecer el equilibrio entre política y poder,
donde la política es local y el poder es global y finalmente todos estamos
expuestos a “mareas de la modernidad líquida como un tsunami tras otro que nos
alcanza”.
Dentro de este planteamiento, revela que la juventud inmersa en esta
sociedad, lo que desea es vivir,
experimentar la vida, no quieren dejar de lado ninguna posibilidad, quieren
mantener abierta todas las posibilidades. No desean imitar a sus mayores, no
consideran un futuro estable. Están mimetizados en una sociedad de consumo, de
usar y desechar; este es el gran reto de la educación, el cómo cambiar esta
ruta.
Zygmunt B. en su libro “Los retos
de la educación en la modernidad líquida” parte de lo que llama el SÍNTOMA DE
LA IMPACIENCIA, (estado de ánimo), así como el nefasto gasto del tiempo, el consumismo que no es
como antaño (acumulación de cosas) si no como el breve goce de éstas, que bajo
este parámetro se ve a la educación como un producto, no como un proceso, siendo que la educación parece abandona la
noción del conocimiento útil para toda la vida para sustituirla por la noción
del conocimiento de usar y tirar. Esta
concepción es uno de los retos a vencer.
Dice: “ La educación debería ser una acción continua de la vida y no
dedicarse exclusivamente al fomento de las habilidades técnicas”.
“Lo importante es formar ciudadanos que recuperen el espacio público de
diálogo y sus derechos democráticos para así ser capaces de controlar el futuro
de su entorno y el del suyo propio”.
Ante un “mundo” en constantes cambios, la educación debe ser lo bastante rápida
y apegarse a sus demandas.
“Estamos ante una la educación líquida”, me llamó mucho la atención
la metáfora de semejar el concepto de
líquido (constante cambio) como una forma de representar el desarrollo social
en donde estamos inmersos, para poder entender los cambios que sufrimos en el
día a día.
La exigencia que siento ante estos retos de la modernidad líquida en materia
educativa, es que los paradigmas con los que me formé, ya no funcionan, son
nuevas matrices mentales las que rigen la educación para que puedan
incorporarse a los retos que la juventud necesita afrontar y ser acompañados de
manera eficaz por el nuevo modelo de maestro de este milenio.
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